El festín del ambigú de Nepomuceno
“Método para arreglar un ambigú” es la primera anotación de este recetario que se encuentra en el Fondo Documental Archivo Municipal La Orotava (Fondo Familiar Nepomuceno-Donación Adolfo Padrón) y es toda una declaración de intenciones con respecto al orden y el boato de un festín en el que no faltarían los más reconocidos postres canarios del siglo XIX: huevos moles, huevos chumbos, gelatinas y bizcochadas.
El protocolo se detalla a la perfección en estas notas —recuperadas de la basura gracias a Adolfo Padrón que las recogió junto con más documentos y que fueron donadas al Archivo Municipal de La Orotava— que indican que primero se sirven los helados para pasar luego a las cremas de huevos antes mencionadas.
Entre las recetas resalta el tan laureado hoy en día “bichillo” o solomillo de cerdo canario que en este caso se elabora compuesta —en guiso— picada en trozos con sal, pimienta, clavo y vino durante dos o tres horas.
Entre los postres, están todos los habituales de los recetarios de esta época como tocino de cielo, merengues, pudin de arroz, borrachos, holandés de arroz, buñuelos y mantecados, además de los huevos moles y chumbos. Pero en este se incluye el queso de almendra, un postre muy representativo de la repostería palmera.
Entre los platos salados: albóndigas de caballa, sesos, codornices, cabrillas y composición de arvejas, las posteriormente tan populares “arvejas compuestas” a las que nunca falta el huevo duro por encima.
Se encuentran otras recetas como la de la bechamel o salsa blanca, timbal de macarrones con aires más europeos y reconoce la autoría de algunas de sus elaboraciones como “papa al horno como la hace Gabriela” y “pan de rey de Juliana”.